Sébastien Kheroufi: el director que lleva la tragedia, la periferia y la memoria al centro del teatro
Un teatro nacido lejos de los centros de poder
Sébastien Kheroufi pertenece a una nueva generación de directores franceses que está desplazando el centro de gravedad del teatro contemporáneo. Su trabajo nace de los barrios populares de Hauts-de-Seine, de los hogares Emmaüs, de una biografía atravesada por trabajos precarios, desplazamientos y una relación tardía con la escena.
Antes de entrar en la École Supérieure d’Art Dramatique de Paris pasó por un BEP de mecánica y por numerosos oficios: garaje, autobús, hostelería y otros trabajos. Esa trayectoria no aparece en su teatro como anécdota biográfica, sino como una forma de mirar el mundo.
Kheroufi trabaja sobre familia, exilio, clase, territorio, memoria y herencia, pero rechaza convertir esas cuestiones en simples “temas sociales”. Su teatro parte del relato, de los cuerpos y de la poesía.
En pocos años ha pasado de ser prácticamente desconocido a convertirse en uno de los nombres más seguidos de la escena francesa contemporánea.
La Tendre Lenteur: una compañía como territorio
En 2022 funda su compañía La Tendre Lenteur. Ese mismo año es laureado por Ateliers Médicis y participa en programas de creación que le permiten desarrollar un lenguaje propio.
La elección del nombre ya dice mucho: lentitud, cuidado, afecto, resistencia frente a la aceleración.
Su teatro no busca velocidad ni eficacia. Busca tiempo para que aparezcan la palabra, la memoria y la relación entre intérpretes y público.
Antigone: comenzar por la tragedia
En junio de 2023 presenta su primera puesta en escena, Antigone, en el Théâtre du Soleil dentro del festival Départ d’Incendies.
La elección de Sófocles no es casual. La tragedia le ofrece una estructura para hablar de ley, familia, pertenencia y conflicto entre individuo y comunidad.
Pero Kheroufi no utiliza el clásico como monumento.
Lo utiliza como herramienta para mirar el presente.
Par les villages: Handke trasladado a la periferia
En enero de 2024 crea Par les villages, de Peter Handke, en el Théâtre des Quartiers d’Ivry.
Kheroufi rechaza hablar de una simple adaptación. Prefiere hablar de contextualización: el texto de Handke se desplaza hacia las banlieues francesas de los años noventa, hacia una geografía social que él conoce íntimamente.
La operación es radical y muy precisa. No cambia el corazón poético del texto, pero modifica el lugar desde el que escuchamos sus palabras.
La crítica francesa destacó especialmente su sentido del espacio, la dirección de actores y la capacidad de convertir largos monólogos en materia escénica viva.
Una poética de la periferia
Una de las ideas más potentes de Kheroufi es que la poesía no pertenece únicamente a los espacios legitimados por la cultura.
La poesía puede estar en la calle, en los barrios, en un foyer Emmaüs, en una conversación familiar o en una frase mal traducida.
Su teatro intenta devolver centralidad a esos lugares y cuerpos que suelen aparecer en la escena solo como “problema social”.
Kheroufi reivindica un teatro dirigido a todas y todos, especialmente a quienes suelen sentirse excluidos de las instituciones culturales.
Esa posición conecta con la tradición del teatro popular de Jean Vilar, pero desde una experiencia contemporánea de clase, migración y periferia.
No hacer teatro con “temas”, sino con relatos
Esta idea resume muy bien su método.
Para Kheroufi, hablar de inmigración, pobreza o exclusión no basta para producir teatro.
Lo que importa es construir una narración, un conflicto, una experiencia humana concreta.
Eso evita que sus obras se conviertan en ilustraciones sociológicas.
La política aparece a través de la forma, de las relaciones familiares, del espacio y de la memoria.
El espacio como cuerpo social
Sus puestas en escena suelen trabajar con espacios relativamente desnudos o muy concentrados.
Pero esa aparente sencillez es engañosa.
El espacio está lleno de relaciones: quién puede entrar, quién queda fuera, quién ocupa el centro y quién permanece en los márgenes.
En Par les villages, esa arquitectura permite que la palabra poética tenga peso físico.
En sus trabajos posteriores, la escenografía se convierte cada vez más en un lugar de memoria.
La tragedia como forma contemporánea
Kheroufi no utiliza la tragedia como un género antiguo.
La utiliza como una máquina para pensar lo que heredamos.
Familia. Lengua. País. Clase. Silencios. Violencia. Culpa.
Sus personajes reciben una historia que no han elegido y deben decidir qué hacer con ella.
Esta idea atraviesa el tríptico iniciado con Antigone, continuado con Par les villages y culminado en 2026 con La Mort du Môme.
La Mort du Môme: convertir la memoria personal en tragedia
Su gran creación de 2026 es La Mort du Môme, presentada en La Colline – théâtre national dentro del Festival d’Automne y en colaboración con el Centre Pompidou.
Es además su primer texto propio.
La obra nace de un hecho íntimo: cuando tenía 17 años, Kheroufi encontró a su padre muerto en un foyer Emmaüs.
A partir de esa experiencia construye una tragedia sobre una familia enfrentada a una última voluntad: “Enterradme allí donde haya vivido”.
La frase abre preguntas enormes sobre territorio, exilio, lengua y pertenencia.
Una generación entre dos lenguas y dos países
La Mort du Môme está escrita para una generación criada entre varias culturas, varios relatos y varias formas de pertenecer.
Francia y Argelia. Los hogares Emmaüs y las escuelas superiores de arte dramático. La lengua del padre y la lengua aprendida en la escuela.
Kheroufi convierte ese “entre-dos” en material teatral.
No intenta resolver la identidad.
La mantiene abierta, contradictoria y en movimiento.
Un reparto que conecta generaciones
Para La Mort du Môme, Kheroufi reúne un reparto que incluye a Reda Kateb, Élodie Bouchez, Casey, Amine Adjina, Oulaya Amamra, Lou-Adriana Bouziouane y otros intérpretes.
La mezcla de actores procedentes del cine, el teatro y la música refuerza una de las constantes de su trabajo: crear comunidades escénicas heterogéneas.
La coreógrafa Nacera Belaza aporta una mirada corporal, mientras Marie-Christine Soma y Diane Guerin firman la creación de luz.
Un teatro que quiere volver al centro de la ciudad
Kheroufi defiende una idea muy concreta de institución teatral.
El teatro debería ser un lugar de vida y no un espacio separado de la ciudad.
Su crítica a las instituciones no implica rechazo del teatro público.
Al contrario: quiere recuperar su función colectiva.
Por eso su trabajo con barrios, jóvenes y públicos alejados de las salas tradicionales no aparece como actividad paralela.
Forma parte de su proyecto artístico.
Qué puede aprender un creador contemporáneo de Kheroufi
1. Partir de una experiencia concreta. Lo personal puede abrir preguntas colectivas sin convertirse necesariamente en confesión.
2. Utilizar los clásicos como herramientas. Sófocles o Handke no son reliquias: pueden servir para leer territorios contemporáneos.
3. Trabajar el espacio políticamente. Quién ocupa el centro de una escena también habla de quién ocupa el centro de una sociedad.
4. No confundir tema con dramaturgia. Una cuestión social necesita relato, conflicto y forma.
5. Construir un teatro popular sin simplificar. Hablar a públicos amplios no significa reducir la complejidad.
Por dónde empezar
- Antigone — 2023
- Par les villages — Peter Handke, 2024
- Outrage au public — performance
- Du sel dans les yeux — 2026
- La Mort du Môme — 2026
Por qué Sébastien Kheroufi importa ahora
Porque su teatro plantea una pregunta muy actual:
¿quién tiene derecho a ocupar el centro de la escena?
Su respuesta no pasa por representar simbólicamente a la periferia.
Pasa por cambiar el lugar desde el que se cuenta.
Los barrios no aparecen como decorado.
La inmigración no aparece como tema.
La clase no aparece como etiqueta.
Todo eso forma parte de la lengua, del cuerpo, del espacio y de la memoria de sus personajes.
En una escena europea que busca nuevas formas de relación con sus públicos, Sébastien Kheroufi está construyendo algo especialmente valioso:
un teatro poético, político y popular que no pide permiso para entrar en el centro.
Fuentes consultadas: Théâtre des Quartiers d’Ivry, Centre Pompidou, Festival d’Automne, La Colline, Télérama y Sceneweb.