Bertrand Bonello: el cine que se escucha antes de entenderse
Una canción puede volver inquietante una imagen. Un grave sostenido puede alterar la percepción de un pasillo. Un silencio puede cambiar el peso de una espera. El cine de Bertrand Bonello ofrece un terreno fértil para investigar esas relaciones entre lo que vemos, lo que escuchamos y lo que creemos que está a punto de suceder.
Para quienes trabajamos en diseño sonoro, videocreación y puesta en escena, su filmografía permite estudiar el sonido como parte de la construcción dramática. La música puede organizar la duración de una secuencia, relacionar personajes o introducir una sensación que la imagen, por sí sola, no contiene.
Quién es Bertrand Bonello
Bertrand Bonello nació en Niza en 1968 y se formó como músico antes de desarrollar su trayectoria cinematográfica. La documentación del Festival de Cannes presenta esa relación continuada entre música y cine. Su primer largometraje, Quelque chose d’organique, se presentó en la Berlinale de 1998.
Con películas como Tiresia, L’Apollonide, Saint Laurent o Nocturama, ha construido un recorrido en el que el cuerpo, el deseo y la percepción ocupan lugares centrales. Su trabajo musical forma parte de ese proceso, aunque conviene consultar los créditos de cada película para reconocer también a sus colaboradores.
La atmósfera se construye con decisiones concretas
Podemos describir una película como hipnótica o perturbadora, pero esas palabras resultan más útiles cuando las relacionamos con decisiones observables. Cuánto dura un plano, cuándo entra una canción, qué sonidos quedan fuera de campo y qué información recibe el espectador son preguntas que permiten analizar una atmósfera.
En una pieza propia, esa investigación puede empezar con una acción mínima. Una persona atraviesa una habitación. El encuadre permanece igual, pero cambia el sonido. Comparar las versiones ayuda a descubrir qué expectativa crea cada tratamiento y si esa expectativa sirve a la escena.
Cuatro películas para investigar música y percepción
L’Apollonide: un espacio cerrado con vida propia
L’Apollonide – Souvenirs de la maison close se presentó en competición en Cannes en 2011. La película sitúa al público en los últimos días de una casa de tolerancia al comienzo del siglo XX. Su ficha acredita la fotografía a Josée Deshaies, la música a Bonello y el sonido a Jean-Pierre Laforce.
Para una lectura desde la puesta en escena, interesa observar cómo un espacio compartido puede contener relaciones diferentes: trabajo, intimidad, dependencia y espera. El análisis puede centrarse en las transiciones entre esos estados y en cómo la imagen y el sonido modifican nuestra relación con el mismo lugar.
Nocturama: precisión, suspensión y canciones
En Nocturama (2016), un grupo de jóvenes recorre París y después se refugia en unos grandes almacenes tras cometer actos violentos. En una entrevista con Violet Lucca para Film Comment, Bonello explica que organizó el tiempo mediante tres movimientos: precisión y simultaneidad, suspensión y mezcla posterior de esas temporalidades.
En esa misma conversación cuenta que trabajó la música desde el primer borrador. Para la primera parte buscó texturas, especialmente subgraves; para los grandes almacenes pensó en una especie de selección musical disponible para los personajes.
El ejemplo de Whip My Hair, de Willow Smith, resulta revelador. Bonello describe la elección de una canción pop alegre frente a imágenes de explosiones vistas en televisores. El contraste transforma el sentido del conjunto. Podemos estudiar ahí cómo una canción participa en la escena sin limitarse a confirmar la emoción de las imágenes.
La Bête: miedo, amor y tiempos superpuestos
La Bête se presentó en Venecia en 2023. Con Léa Seydoux y George MacKay, plantea un futuro en el que las emociones humanas se consideran una amenaza y su protagonista se enfrenta a sus vidas anteriores. La ficha de la Biennale acredita la música a Bertrand Bonello y Anna Bonello.
En su entrevista de 2024 con el CNC, el director explica la combinación de melodrama y cine de género y la construcción de tres periodos: 1910, 2014 y 2044. También señala que la voz y la dicción de Seydoux estuvieron presentes en su imaginación durante la escritura.
Para una investigación audiovisual, ese dato permite formular una pregunta propia: ¿cómo puede una voz relacionar escenas situadas en contextos distintos? La continuidad puede estudiarse mediante timbre, ritmo o respiración, además de los elementos visuales que identifican cada época.
Sarah Winchester, opéra fantôme: el cine entra en el espacio escénico
Realizado en 2016 para una propuesta de la Ópera de París, Sarah Winchester, opéra fantôme reúne cine, danza y un imaginario operístico. La documentación de FIDMarseille destaca la participación de Marie-Agnès Gillot y la figura de Sarah Winchester como punto de partida.
Es una referencia especialmente pertinente para quienes investigamos relaciones entre ensayo, escena y cámara. Podemos preguntarnos cómo filmar un proceso sin convertirlo únicamente en documentación: qué presencias se muestran, qué espacios quedan vacíos y qué tensión aparece entre la preparación y la representación.
Escuchar a Bonello sin las imágenes
El álbum Sound of Bonello, publicado por Love Theme Music en abril de 2023, reúne una selección de sus composiciones cinematográficas. Incluye piezas procedentes de Coma, Zombi Child, De la guerre, Saint Laurent, L’Apollonide, Nocturama y Sarah Winchester.
Escuchar estas piezas de forma independiente permite ensayar otra aproximación a la filmografía. Podemos anotar entradas, repeticiones, densidades y pausas; después, volver a una secuencia y comprobar qué cambia al recuperar la imagen. La comparación ayuda a distinguir la forma musical de la función que adquiere dentro de una película.
Tres preguntas para analizar una escena
Qué información añade el sonido
Antes de decidir si una música funciona, podemos identificar lo que aporta: una localización, una relación temporal, una expectativa o un cambio de punto de vista. Si no encontramos ninguna modificación perceptible, conviene probar otra duración o retirar la capa sonora y comparar.
Cuándo coinciden imagen y música
Una coincidencia rítmica puede dirigir nuestra atención hacia un gesto. Un desfase puede generar otra relación. Para estudiarlo, basta desplazar la entrada musical sobre el mismo montaje y observar cuándo aparece una lectura distinta. El objetivo es encontrar una decisión legible que responda a la escena.
Qué ocurre cuando termina una capa
La salida de una música puede revelar sonidos que ya estaban presentes, devolver escala a una habitación o cambiar la proximidad de un personaje. En el ensayo conviene escuchar esos finales con la misma atención que las entradas: una transición también escribe la continuidad de la experiencia.
Una mirada crítica: precisión y ambigüedad
La intensidad formal puede producir una experiencia poderosa y dejar abiertas preguntas sobre lo representado. En el caso de Nocturama, la proximidad a los personajes convive con la dificultad de interpretar sus actos. Como lectura crítica, interesa preguntarse qué información se omite y qué posición ofrece la película al espectador.
Para nuestros propios proyectos, esa pregunta permite revisar la relación entre seducción audiovisual y conflicto. Una atmósfera gana interés cuando sostiene una tensión que podemos investigar. El acabado técnico, por sí solo, no determina la profundidad de esa relación.
Tres ejercicios para tu laboratorio audiovisual
Estas propuestas son ejercicios originales para este artículo. No se presentan como métodos de Bertrand Bonello.
Una acción, tres tratamientos. Filma una acción cotidiana y prepara tres versiones: sonido directo, una textura sostenida y una pieza rítmica propia o autorizada. Compara qué expectativa construye cada una y qué información se pierde.
La misma música en otro momento. Desplaza el comienzo de una composición sobre un montaje de un minuto. Prueba una entrada anterior al gesto principal, una simultánea y otra posterior. Anota cómo cambia la atención.
Un espacio que sigue sonando. Graba un ambiente y úsalo para relacionar dos imágenes de lugares distintos. Después introduce un corte sonoro. Observa cuándo percibes continuidad y cuándo aparece una ruptura.
Aplicaciones para la creación escénica y las redes
En teatro, podemos mantener la acción física mientras cambia el entorno sonoro y comprobar cómo se modifica su lectura. En una instalación, la duración de una señal puede orientar la permanencia del visitante. Son pruebas útiles antes de fijar una secuencia técnica definitiva.
Para un vídeo breve o un reel, el aprendizaje también resulta concreto: decidir qué sucede entre la primera imagen y el primer sonido. Una entrada anticipada puede abrir una pregunta; una pausa puede permitir reconocer un gesto. La elección debería responder a lo que queremos hacer percibir en ese fragmento.
En Mi Mundo Creativo, esta investigación puede dialogar con Christian Boltanski y la construcción de experiencias espaciales o con Philippe Genty y la transformación de los objetos. Cada lenguaje permite estudiar de otra manera la relación entre presencia, tiempo y atención.
¿Qué escena de tu próximo proyecto cambiaría por completo si modificaras únicamente lo que se escucha?
Fuentes y materiales para seguir explorando
- Festival de Cannes: biografía de Bertrand Bonello y ficha de L’Apollonide.
- Film Comment: entrevista de Violet Lucca con Bonello sobre Nocturama, enero-febrero de 2017.
- CNC: entrevista sobre La Bête, publicada el 27 de febrero de 2024.
- La Biennale di Venezia: ficha y créditos de La Bête, 2023.
- FIDMarseille: documentación de Sarah Winchester, opéra fantôme.
- Love Theme Music: Sound of Bonello, 2023.
Este artículo combina documentación, análisis y propuestas propias de creación. Las referencias a festivales corresponden a la trayectoria de las películas.