Urs Schönebaum: la luz que construye el espacio escénico

Una sala puede parecer más profunda, un cuerpo puede quedar aislado y una frontera puede surgir sin levantar una pared. La luz participa en esas transformaciones y modifica la relación entre el escenario y quien lo observa. En el trabajo de Urs Schönebaum, esa capacidad se encuentra con la escenografía, la música y la instalación.

En Mi Mundo Creativo nos acercamos a su trayectoria para investigar la luz como dramaturgia: cómo organiza la atención, cómo construye relaciones espaciales y qué preguntas podemos trasladar a un ensayo propio.

Quién es Urs Schönebaum

Urs Schönebaum es un diseñador de iluminación alemán que trabaja en teatro, ópera, danza, instalaciones y proyectos artísticos. Se formó en fotografía en Múnich y trabajó con Max Keller en el departamento de iluminación de los Münchner Kammerspiele entre 1995 y 1998.

Tras experiencias como asistente de dirección, inició su actividad como diseñador de luz en 2000. Desde 2012 desarrolla también proyectos de escenografía y dirección escénica. Su trayectoria reúne colaboraciones con Pierre Audi, Thomas Ostermeier, Michael Haneke, La Fura dels Baus, Sasha Waltz y Robert Wilson, entre otros creadores.

Las biografías institucionales documentan además trabajos vinculados a artistas como Marina Abramović, Anselm Kiefer y Dan Graham. Ese recorrido permite situar su práctica en el cruce entre representación escénica y experiencia espacial.

La luz puede definir el lugar de una acción

Para pensar la iluminación como dramaturgia, podemos empezar por una pregunta concreta: ¿qué relación espacial necesita esta escena? Una acción puede requerir intimidad, distancia, separación o un territorio que los personajes deban atravesar.

La prueba consiste en observar qué cambia cuando modificamos las condiciones de visión. Un recorrido conocido puede adquirir otro sentido si su destino permanece oscuro o si el público descubre antes que el personaje lo que hay al fondo.

Estudiar estas relaciones ayuda a conectar la composición visual con un acontecimiento. El diseño encuentra así criterios para elegir dónde dirigir la atención y qué transformación merece una duración propia.

Bomarzo: escenografía e iluminación en una misma investigación

En Bomarzo, presentada en el Teatro Real en 2017, Schönebaum firmó la escenografía y la iluminación. La ópera de Alberto Ginastera, con libreto de Manuel Mujica Lainez, contó con dirección escénica de Pierre Audi y dirección musical de David Afkham.

El Teatro Real describe la propuesta de Audi como un espacio mental y claustrofóbico relacionado con la soledad del protagonista. Los créditos incluyen también el vídeo de Jon Rafman, lo que permite reconocer un trabajo construido entre distintas disciplinas visuales.

Una pregunta útil para estudiar esta producción es cómo se relaciona el espacio material con lo que la luz permite percibir de él. Podemos examinar qué límites parecen estables, qué zonas adquieren presencia y cómo se sitúa el cuerpo dentro de esa composición.

aus LICHT: música y espacio a gran escala

aus LICHT, presentado en el Holland Festival de 2019, reunió una selección de partes del ciclo LICHT de Karlheinz Stockhausen en tres programas. La documentación del festival acredita la puesta en espacio a Pierre Audi, la dirección musical a Kathinka Pasveer y la escenografía y luz a Schönebaum.

La primera parte, dedicada a Michael, se presentó en el Gashouder de Ámsterdam. La ficha describe además la distribución espacial de fuerzas sonoras, con altavoces alrededor del público para Unsichtbare Chöre.

Desde una lectura creativa, el proyecto invita a estudiar la posición del espectador como parte de la composición. Podemos preguntarnos cómo se relaciona una dirección sonora con una zona visible y qué ocurre cuando aquello que escuchamos llega desde un lugar distinto al que miramos.

Inside Light: escuchar dentro de una instalación

En Inside Light, presentada en Park Avenue Armory en 2024, composiciones electrónicas de Stockhausen se desarrollaron con luz y proyecciones de vídeo en el Wade Thompson Drill Hall. Schönebaum firmó la instalación espacial y el diseño de iluminación.

El equipo incluyó a Kathinka Pasveer en la proyección sonora, Robi Voigt en el vídeo y Reinhard Klose en la ingeniería de sonido, a partir de un concepto original de Pierre Audi. La institución describía una disposición con asientos a nivel del suelo y posibilidad de desplazarse por el espacio.

Ese marco ofrece una pregunta sobre la escucha: ¿cómo cambia nuestra relación con una obra cuando podemos modificar el lugar desde el que la percibimos? La composición espacial afecta tanto a lo que vemos como a las condiciones en que permanecemos.

Qué podemos investigar en la relación entre luz y espacio

Las siguientes propuestas son herramientas para un proyecto propio. No constituyen un método atribuido a Schönebaum: permiten convertir las preguntas que abre su trayectoria en pruebas de ensayo.

Profundidad: decidir qué planos distinguimos

Divide una escena en primer término, zona intermedia y fondo. Prueba a iluminar cada plano por separado y después combina dos. Observa cuándo aparece profundidad, cuándo el espacio se aplana y qué posición ocupa el intérprete dentro de esa lectura.

Límite: hacer perceptible una frontera

Ensaya un recorrido que atraviese dos zonas. Cambia únicamente el lugar donde la visibilidad se transforma. Comprueba si ese paso parece una entrada, una salida, una exposición o un refugio según la acción que esté realizando el personaje.

Escala: relacionar el cuerpo con el entorno

Un cuerpo se percibe de manera diferente según la superficie visible que lo rodea. Compara una composición concentrada con otra que revele una zona amplia del espacio. Pregunta a quienes observan qué relaciones de cercanía o aislamiento han reconocido.

Tiempo: componer la transformación

Conserva dos estados de luz y prueba varias duraciones para pasar de uno a otro. Observa cuándo el cambio se reconoce como acontecimiento y cuándo se integra lentamente en la percepción. La decisión puede relacionarse con una acción, una frase musical o un desplazamiento.

Una imagen escénica se construye en colaboración

Las fichas de los proyectos citados permiten distinguir responsabilidades: luz, escenografía, vídeo, música y sonido. Esa identificación ayuda a estudiar qué aporta cada disciplina y cómo se relacionan dentro de la experiencia.

Para un ensayo propio, conviene probar los medios tanto por separado como juntos. Una proyección puede modificar el contraste de un rostro; una zona iluminada puede atraer la mirada hacia un punto distinto al sugerido por el sonido. La composición necesita decidir qué relación quiere producir.

De una referencia visual a una pregunta de ensayo

Una fotografía de espectáculo puede proporcionar un punto de partida para estudiar proporciones y direcciones. Para investigar dramaturgia necesitamos añadir el tiempo: qué había antes de esa imagen y qué transformación permite pasar a la siguiente.

Al observar documentación, diferencia lo que puedes describir de lo que interpretas. Una ficha confirma los créditos; un registro audiovisual permite seguir una secuencia concreta. La experiencia desde la sala añade condiciones espaciales que un encuadre no puede conservar por completo.

Un laboratorio con un cuerpo, un objeto y tres planos

Prepara una escena breve donde una persona cruza el espacio para recoger un objeto. Mantén constantes la acción y el recorrido mientras pruebas tres versiones de iluminación. Este ejercicio es una propuesta original para el artículo.

Primera versión: descubrir antes de llegar

Haz visible el destino del recorrido desde el comienzo. Comprueba qué sabe el público antes que el personaje y dónde se concentra la atención durante el desplazamiento.

Segunda versión: descubrir al mismo tiempo

Revela el objeto cuando la persona se aproxima. Observa si el cambio permite compartir un descubrimiento y qué duración necesita para que la acción resulte clara.

Tercera versión: permanecer en el espacio vacío

Después de que la persona recoja el objeto y salga, conserva durante un intervalo la zona que ocupaba. Pregunta qué parece continuar allí y cuándo ese tiempo deja de aportar información a la escena.

Cómo convertir las pruebas en una secuencia de trabajo

Antes de programar, escribe una frase sobre la función de cada cambio: revelar un destino, separar dos zonas o prolongar una ausencia. Después registra los estados y las transiciones que sirven a esa intención.

En una herramienta como MagicQ, esas notas pueden acompañar las señales de un proyecto propio y facilitar la conversación entre dirección, intérpretes y equipo técnico. Los valores se ajustan con los equipos y materiales reales del montaje.

Compartir el diseño de luz también es mostrar el tiempo

Para documentar una investigación en redes, una transición completa puede explicar más que dos fotografías aisladas. Mantén el encuadre y permite comparar cómo cambian los planos, el cuerpo y el entorno.

Acompaña el fragmento con una pregunta concreta: ¿en qué momento descubres el objeto?, ¿qué zona parece más cercana? Esa invitación ayuda a dar visibilidad al pensamiento que organiza una imagen escénica.

En Mi Mundo Creativo, este recorrido puede continuar con Dominique Bruguière y la luz como dramaturgia. Ambas trayectorias ofrecen referencias distintas para investigar cómo iluminación, espacio y duración participan en una creación.

En tu próxima escena, ¿qué lugar necesita construir la luz para que una acción cambie de sentido?

Fuentes y documentación

  • Teatro Real: perfil de Urs Schönebaum y ficha de Bomarzo, temporada 2016–2017.
  • Bayerische Staatsoper y Staatsoper Berlin: biografías y trayectoria del diseñador.
  • English National Opera: perfil de Urs Schönebaum y proyectos de escenografía y dirección.
  • Holland Festival: documentación de aus LICHT, primera parte, Michael, 2019.
  • Park Avenue Armory: presentación y equipo artístico de Inside Light, 2024.

Los proyectos se presentan como referencias históricas. Las preguntas y ejercicios de ensayo son aportaciones editoriales de este artículo.