Mathilde Monnier: cuando la danza piensa con otros

¿Qué cambia cuando una canción se convierte en una situación escénica? ¿Y cuando una materia obliga a un cuerpo a moverse de otra manera? La trayectoria de Mathilde Monnier permite investigar esas preguntas desde la danza y el encuentro con otras prácticas artísticas.

En Mi Mundo Creativo nos acercamos a su trabajo a través de la composición corporal, la musicalidad y la colaboración. Sus proyectos ofrecen referencias para pensar cómo se construye una escena cuando movimiento, voz, sonido y espacio participan en su escritura.

Quién es Mathilde Monnier

Mathilde Monnier es una coreógrafa francesa vinculada a la danza contemporánea desde los años ochenta. En 1994 asumió la dirección del Centro Coreográfico de Montpellier. Posteriormente dirigió el Centre national de la danse de Pantin, entre 2014 y 2019.

Su trayectoria alterna creaciones propias y proyectos compartidos con artistas de distintas disciplinas. Entre sus colaboradores se encuentran el filósofo Jean-Luc Nancy, la escritora Christine Angot, la coreógrafa La Ribot y músicos como Louis Sclavis o Philippe Katerine.

La diversidad de esos encuentros invita a estudiar cada proyecto por sus preguntas y por las decisiones de sus participantes. Para analizar una colaboración, resulta útil identificar qué aporta cada práctica y qué transformaciones produce el trabajo compartido.

Investigar con otros: una pregunta que cambia al encontrarse

Una investigación interdisciplinar puede comenzar con una dificultad concreta: cómo se relacionan una voz y un gesto, qué sucede cuando cambia el suelo de una acción o cómo se transmite una secuencia que alguien bailó años atrás.

Desde esa perspectiva, componer exige escuchar las consecuencias de una propuesta. Una decisión musical puede modificar una duración; un material puede alterar un apoyo; una frase puede abrir una nueva acción. El ensayo permite descubrir esas relaciones y decidir cuáles desarrollar.

Cuatro referencias para explorar su trabajo

2008 Vallée: cantar y bailar cambian de manos

2008 Vallée, creado en 2006 con Philippe Katerine, pone en relación canción, voz y movimiento. Su título puede inducir a confusión: 2008 forma parte del nombre, mientras que el archivo de la coreógrafa sitúa la creación en 2006.

En una entrevista publicada por el Festival de Aviñón, Monnier y Katerine explican cómo trabajaron las canciones como pequeñas ficciones. La escritura escénica atendía también a las distintas voces y maneras de cantar de los intérpretes.

Esta referencia permite preguntar qué acciones contiene una canción. Para un ejercicio propio, elige un texto breve y distingue quién habla, a quién se dirige y qué intenta conseguir. Después explora cómo esas relaciones pueden convertirse en movimiento.

Soapéra: una materia transforma el espacio de la danza

Soapéra (2010) surge de la colaboración entre Monnier y el artista visual Dominique Figarella. En la presentación oficial, ambos plantean un trabajo compartido entre el laboratorio del ensayo y el taller del pintor.

La escenografía introduce materias que se despliegan e invaden el espacio, modificando las condiciones en las que evolucionan los cuerpos. La relación entre danza y artes visuales afecta así a las posibilidades de acción de los intérpretes.

Para analizar esta propuesta, observa cómo un cambio del entorno altera una trayectoria, una velocidad o un apoyo. Esta pregunta también puede orientar una creación escénica: ¿qué necesita adaptar el cuerpo cuando el lugar deja de permanecer estable?

Territoires: el repertorio vuelve a suceder

En Territoires, Monnier reactiva fragmentos de su repertorio en un recorrido que se adapta al lugar. En su entrevista con el Centre Pompidou de 2024 destaca la participación de intérpretes vinculados a las piezas originales y el intercambio con el público.

La propuesta permite pensar el archivo como una práctica corporal. Recuperar una secuencia implica volver a encontrar apoyos, relaciones y decisiones que pueden permanecer en la memoria del intérprete.

Para el análisis, pregunta cómo cambia un fragmento cuando aparece en otro contexto. La distancia del público, el orden del recorrido y el espacio que lo recibe pueden modificar nuestra manera de atender a una misma composición.

Silence: componer una experiencia entre danza y percusión

Silence (2026), colaboración con la compositora y percusionista Lucie Antunes, se presentó como creación del Festival de Aviñón. Sus créditos distinguen la composición musical de Antunes y la coreografía de Monnier.

La presentación del festival describe un concierto coreografiado que investiga el silencio, la pulsación y la percepción de la duración. El dispositivo reúne danza y música en directo sobre una pista que evoca la superficie de un disco de vinilo.

Como vía de estudio, podemos preguntar cómo se distribuye la atención entre quienes producen el sonido y quienes se mueven. ¿Qué relaciones aparecen entre una entrada musical, una acumulación de energía y un cambio de velocidad corporal?

Musicalidad: escuchar relaciones, componer duraciones

Para estudiar la musicalidad en la danza, podemos observar acentos, pausas, repeticiones y variaciones de intensidad. Una secuencia corporal organiza tiempo incluso cuando se realiza sin acompañamiento musical.

Prueba una frase de movimiento y anota dónde parece empezar, dónde concentra el esfuerzo y cuándo necesita respirar. Esas decisiones permiten reconocer una estructura temporal que después puede relacionarse de distintas maneras con un sonido.

Coincidencia, desfase y continuidad

Ensaya una misma acción comenzando junto a un acento sonoro, unos instantes antes y unos instantes después. Compara qué relación reconoce el espectador. Un desplazamiento pequeño puede cambiar la sensación de impulso o de respuesta.

En otra versión, deja que el sonido termine mientras el cuerpo continúa. Observa qué memoria de la pulsación conserva la acción y cuándo empieza a aparecer una organización temporal diferente.

La voz también tiene un cuerpo

Una frase hablada exige respiración, articulación y duración. Para investigar su relación con el movimiento, pronuncia un texto propio durante una tarea sencilla: caminar, cambiar de orientación o pasar de un apoyo a otro.

Escucha qué cambia cuando la tarea requiere más esfuerzo o cuando introduces una pausa. Después selecciona las relaciones que necesitas para la escena. La composición puede atender a la claridad de las palabras y a la presencia física de quien las dice.

Composición colectiva: una regla, varias respuestas

Una consigna compartida permite observar diferencias entre intérpretes. Propón, por ejemplo, atravesar un espacio y detenerse cuando otra persona cambia de dirección. El grupo debe atender a las relaciones que produce cada decisión.

Después revisa el ejercicio: quién inicia, quién espera, cómo circula la atención y qué encuentros se repiten. Esas observaciones permiten construir una partitura colectiva a partir de acciones concretas.

Las propuestas prácticas de este artículo son ejercicios originales. Sirven para investigar preguntas abiertas por las obras y las entrevistas citadas, sin presentarse como un método de enseñanza de Monnier.

Un laboratorio: una frase corporal, tres escuchas

Compón una secuencia breve con un desplazamiento, un cambio de nivel y una pausa. Trabaja primero a una intensidad cómoda para poder repetirla y observar sus duraciones.

  1. Primera versión, sin música: escucha los apoyos, la respiración y las transiciones.
  2. Segunda versión, con una pulsación: decide dónde coincidir y dónde mantener una duración propia.
  3. Tercera versión, con una voz: utiliza un texto original grabado y observa cómo sus frases reorganizan la atención.
  4. Comparación: conserva la secuencia y cambia una sola relación temporal cada vez.
  5. Composición: reúne dos intérpretes y comprueba cómo se afectan sus decisiones.

Al mostrar las versiones, pide descripciones concretas: cuándo pareció empezar una acción, dónde se concentró la energía y qué se esperaba después de la pausa. Utiliza esas respuestas para revisar el material.

Leer una entrevista como herramienta de ensayo

El diálogo de Monnier y Katerine publicado por el Festival de Aviñón ofrece un material especialmente útil para investigar colaboración. Sus respuestas permiten seguir preguntas sobre canciones, voces, juego y construcción de un marco compartido.

La entrevista sobre Territoires, realizada por Jérôme Provençal para el Centre Pompidou, abre otro recorrido: memoria del cuerpo, repertorio y relación con el público. Selecciona una pregunta de cada documento y conviértela en una prueba concreta en tu ensayo.

Una idea para compartir la investigación en redes

Presenta el mismo fragmento de movimiento en dos relaciones sonoras distintas. Mantén el encuadre para que se perciba el cambio y añade una breve explicación de la decisión que has probado.

Como texto de acompañamiento puedes usar: «El movimiento es el mismo. La escucha lo cambia todo. Exploramos ritmo, voz y composición a partir de las preguntas que abre el trabajo de Mathilde Monnier».

Este recorrido puede continuar con nuestro artículo sobre Àngels Ribé y la percepción del espacio. Comparar ambas prácticas permite investigar cómo un cuerpo organiza duración, atención y relaciones espaciales.

¿Qué cambia en tu escena cuando el movimiento empieza a escuchar de otra manera?

Fuentes y referencias

  • Mathilde Monnier: biografía oficial y archivo de creaciones.
  • CCN de Montpellier: ficha biográfica de Mathilde Monnier y trayectoria institucional.
  • Mathilde Monnier y Dominique Figarella: textos de presentación de Soapéra, 2010.
  • Festival de Aviñón: entrevista con Philippe Katerine y Mathilde Monnier, realizada por Antoine de Baecque en febrero de 2008.
  • Jérôme Provençal: « Territoires », ou les archives dansées de Mathilde Monnier, entrevista publicada por el Centre Pompidou, 23 de septiembre de 2024.
  • Festival de Aviñón: presentación y créditos de Silence, Lucie Antunes y Mathilde Monnier, 2026.