Jan Švankmajer: cuando los objetos dejan de obedecer

Imagina una cuchara que se niega a servir, un cajón que parece tener hambre o una pared que responde al tacto. Esta escena imaginaria permite acercarse a una pregunta que atraviesa el cine de Jan Švankmajer: ¿qué sucede cuando la materia deja de comportarse como esperamos?

En Mi Mundo Creativo exploramos su universo desde la animación artesanal, el surrealismo y el teatro de objetos. Sus películas ofrecen un terreno fértil para investigar cómo una textura, un cambio de escala o un contacto pueden construir una historia.

Quién es Jan Švankmajer

Jan Švankmajer nació en Praga en 1934. Su formación pasó por la escenografía y por la dirección y el diseño de títeres en la Academia de Artes Escénicas de Praga. La relación entre cuerpo, espacio y manipulación forma parte de las raíces de su trayectoria.

Experimentó con procedimientos cinematográficos en el teatro Laterna magika y realizó su primera película en 1964. Su actividad también comprende las artes plásticas y la escritura, con una investigación sobre el tacto y la imaginación vinculada al grupo surrealista checoslovaco.

El objeto cotidiano puede cambiar las reglas

Una forma de mirar su cine consiste en seguir las expectativas que asociamos a cada cosa. Reconocemos una función, anticipamos una acción y descubrimos que la relación entre ambas se altera. La sorpresa nace de algo que conocíamos demasiado bien.

Para la narración visual, esta posibilidad resulta poderosa: el conflicto puede aparecer en la relación entre una persona y una habitación, entre dos materiales o entre un cuerpo y el espacio que intenta ocupar. El entorno participa en la acción.

El stop motion permite construir movimiento mediante capturas sucesivas de elementos físicos que se modifican entre fotografías. En Švankmajer, esta técnica convive con la presencia de intérpretes y con otras operaciones de montaje. Conviene observar cómo se relacionan esos recursos en cada obra.

Cuatro películas para entrar en su universo

The Flat: el espacio doméstico se vuelve adversario

The Flat (Byt, 1968) sitúa a un hombre en un apartamento donde la relación con las cosas se vuelve problemática. La presentación oficial del cortometraje subraya su dimensión de comedia trágica y su vínculo con el contexto de la ocupación soviética de 1968.

Como ejercicio de análisis, podemos seguir cada intento del protagonista y preguntar qué expectativa se rompe. Así aparece una herramienta para escribir escenas: dar a alguien una tarea sencilla y dejar que el espacio altere las condiciones para realizarla.

Dimensions of Dialogue: conversar con materia

Dimensions of Dialogue (Možnosti dialogu, 1982) plantea tres formas de diálogo y sus callejones sin salida. Su ficha oficial permite situar la comunicación como eje de lectura, aunque cada espectador puede reconocer tensiones diferentes en sus transformaciones.

Para estudiar la animación de objetos, observa qué cambia cuando dos formas entran en contacto. La acción puede producir mezcla, desgaste o una nueva configuración. Pregunta después cómo esa transformación material modifica la relación entre las figuras.

Esta lectura ofrece una vía para trabajar dramaturgia sin depender de explicaciones verbales: ¿qué hace un cuerpo al otro?, ¿qué queda después del encuentro?, ¿puede repetirse la acción en las mismas condiciones?

Alice: atravesar un cuento por sus superficies

Alice (Něco z Alenky, 1988) propone una interpretación libre de los libros de Lewis Carroll. Combina la presencia de la actriz Kristýna Kohoutová con un mundo animado cuya materialidad transforma nuestra relación con el relato.

Para analizarla, presta atención a los cambios entre cuerpo humano, figura y objeto. En lugar de buscar únicamente equivalencias con los personajes del libro, sigue las superficies: lo gastado, lo rígido, lo blando y las huellas de uso construyen una experiencia concreta.

También conviene atender al trabajo colectivo. Los créditos recogidos por el BFI incluyen la animación de Bedřich Glaser y la dirección artística de Eva Švankmajerová y Jiří Bláha. Estudiar una firma autoral implica reconocer las colaboraciones que hacen posible sus imágenes.

Darkness, Light, Darkness: construir un cuerpo, agotar un espacio

Darkness, Light, Darkness (Tma–Světlo–Tma, 1989) presenta la formación de un cuerpo dentro de una habitación. La relación entre crecimiento y límite espacial permite leer el propio espacio como una condición del conflicto.

Podemos observar el cortometraje desde una pregunta escenográfica: ¿en qué momento el lugar que permite aparecer a un cuerpo comienza a impedirle moverse? El cambio de escala modifica las posibilidades de acción y la percepción del encierro.

Encontrarás otro acercamiento en nuestra entrada sobre Darkness, Light, Darkness de Jan Švankmajer. Volver a una misma pieza con una pregunta distinta permite ampliar su análisis.

Textura, encuadre y sonido: hacer que una imagen se sienta

En sus entrevistas, Švankmajer ha relacionado el cine con la posibilidad de transmitir sensaciones táctiles. Esta idea invita a pensar el primer plano como una experiencia de proximidad: una superficie ocupa la imagen y reclama nuestra atención.

Para un proyecto propio, pregunta qué información ofrece la materia antes de que ocurra una acción. Una madera astillada, una tela húmeda o un metal pulido proponen contactos diferentes. La elección del material puede convertirse en una decisión narrativa.

El sonido cambia el cuerpo que imaginamos

Prueba a acompañar el mismo desplazamiento con un roce seco, un crujido y una resonancia metálica. Compara qué peso, tamaño o resistencia parece adquirir el objeto. Esta propuesta de experimentación permite investigar cuánto aporta la escucha a lo que creemos ver.

Una pista sonora puede acercar un contacto o convertir un gesto pequeño en un acontecimiento. Antes de añadir música, escucha los golpes, arrastres y pausas de la secuencia. Decide cuáles necesitan presencia y qué efecto produce su ausencia.

Del cine al teatro de objetos y al live cinema

En una escena con objetos, el público puede ver la mano que manipula y, al mismo tiempo, atribuir una intención al material. Esa convivencia ofrece posibilidades para componer relaciones entre intérprete, cámara, mesa de trabajo y pantalla.

En un dispositivo de live cinema, una cámara puede transformar una pequeña maqueta en un espacio que ocupa toda la proyección. La escala se convierte entonces en una decisión dramatúrgica: el mismo objeto se percibe de manera distinta sobre la mesa y dentro del encuadre.

Una investigación útil consiste en alternar ambos puntos de vista. Muestra primero el objeto en relación con la persona que lo manipula y después su detalle proyectado. Observa qué información conserva el público y qué nuevas asociaciones aparecen.

Tres ejercicios para empezar con los materiales que tienes

Estas propuestas son ejercicios originales para explorar las preguntas del artículo. Pueden desarrollarse en un taller de animación, una clase de dramaturgia o una investigación escénica.

1. Un objeto pierde su función

Elige un utensilio cotidiano y escribe una acción que normalmente permitiría realizar. Después imagina una alteración concreta: se desplaza cuando alguien intenta usarlo, atrae otro material o modifica su forma tras cada contacto.

Construye una secuencia breve con un inicio reconocible y una transformación visible. Mantén fija la cámara durante una primera prueba para concentrarte en el cambio de relación entre la persona y el objeto.

2. Una textura ocupa la pantalla

Fotografía tres materiales muy cerca, conservando una iluminación estable entre capturas. Elige uno y compón una pequeña acción donde aparezca presión, resistencia o deformación. Revisa qué permite comprender el encuadre y qué deja fuera.

Crea dos versiones sonoras para la misma imagen. Compártelas sin explicar tu intención y pregunta qué material, peso o sensación imaginó cada persona. Usa las respuestas para revisar la relación entre imagen y escucha.

3. Un cuerpo ya no cabe

Construye una habitación de cartón y una forma modelable. Anima su crecimiento por etapas, conservando el tamaño del espacio. Busca el momento en que cada transformación cambia las posibilidades de movimiento.

Si lo llevas al escenario, prueba a proyectar la maqueta mientras otra persona realiza una acción en el espacio real. Investiga cómo se relacionan ambas escalas y cuándo resulta necesario dirigir la atención hacia una de ellas.

Una idea para compartir tu proceso en redes

Comienza el vídeo con el instante en que un objeto hace algo inesperado. Después muestra el encuadre completo y unos segundos de manipulación entre capturas. Ese recorrido permite reconocer una decisión creativa y el trabajo manual que la construye.

Como texto de acompañamiento puedes usar: «Esta cuchara tenía una función. Hasta que empezó a decidir por sí misma. Una prueba de animación artesanal para investigar qué historias esconden los objetos cotidianos». Adapta la frase al material y a la acción que hayas creado.

Para ampliar la investigación sobre interpretación y materia, puedes visitar también nuestro artículo sobre Peter Lord y la animación artesanal. Comparar secuencias concretas permite reconocer maneras distintas de construir intención, transformación y ritmo.

¿Qué objeto de tu mesa cambiaría por completo una escena si dejara de cumplir su función?

Fuentes y referencias

  • Athanor, web oficial de Jan Švankmajer: biografía y trayectoria artística.
  • Athanor: fichas de The Flat (1968), Dimensions of Dialogue (1982), Alice (1988) y Darkness-Light-Darkness (1989).
  • British Film Institute: documentación y notas de programa de Alice, incluidos sus créditos de animación y dirección artística.
  • Interviews with Jan Švankmajer, Illinois Scholarship Online: reflexiones del artista sobre adaptación, imaginación y experiencia táctil. DOI: 10.5622/illinois/9780252041471.003.0002.