Wunderbaum: crear juntos cuando ponerse de acuerdo es el conflicto

Un grupo quiere cambiar las cosas. Comparte una preocupación, reúne algunas ideas y decide actuar. Entonces aparece una dificultad: cada persona entiende de manera distinta qué significa mejorar el mundo. Esa situación, planteada aquí como punto de partida imaginario, permite entrar en el universo de Wunderbaum, donde la convivencia, las buenas intenciones y las contradicciones sociales alimentan la creación escénica.

En Mi Mundo Creativo nos interesa su trabajo por una pregunta especialmente fértil para quienes hacemos teatro: ¿cómo convertir una discusión colectiva en una experiencia que merezca ser compartida con el público? Su trayectoria permite estudiar la relación entre investigación, interpretación, humor y conflicto.

¿Quiénes son Wunderbaum?

Wunderbaum es un colectivo teatral fundado en 2001, con base permanente en Róterdam desde 2010. Su presentación oficial describe una organización en la que la responsabilidad artística se comparte y los textos pueden surgir de la improvisación o de colaboraciones con otros autores. La interpretación y el diseño forman parte de esa construcción conjunta.

Sus proyectos conectan situaciones cotidianas con preguntas políticas y comportamientos absurdos. Para acercarnos a ellos resulta útil hablar de creación colectiva y conflicto social, atendiendo al dispositivo concreto de cada obra: colaborar con una comunidad, elaborar una ficción y pedir una decisión al espectador son formas diferentes de establecer una relación.

El desacuerdo como motor de la escena

Propongo leer su trabajo desde esta idea: un objetivo común puede producir acciones incompatibles. Alguien necesita una transformación inmediata; otra persona exige garantías; una tercera teme perder lo que tiene. Esa diferencia ofrece deseos, obstáculos y consecuencias, materiales muy concretos para escribir y dirigir.

La creación colectiva encuentra aquí una pregunta práctica: ¿qué contradicciones merece la pena conservar durante los ensayos? Una discusión puede abrir una escena cuando cambia la relación entre los cuerpos, modifica una alianza o hace visible quién tiene capacidad para decidir.

Cuatro proyectos para entrar en su universo

Looking for Paul: el arte público en disputa

En Looking for Paul (2010), Wunderbaum toma como referencia la controversia alrededor de Santa Claus, la escultura de Paul McCarthy instalada en Róterdam. La premisa escénica lleva a Inez van Dam a Los Ángeles, junto al grupo, para enfrentarse al artista. Conviene entender ese viaje como parte de la construcción teatral de la pieza.

Como lectura crítica, el proyecto invita a preguntarse quién habla en nombre de una ciudad y cómo se distribuye la autoridad para definir el valor del arte. Para un taller de dramaturgia, puede inspirar una escena en la que una misma obra se convierta en orgullo, molestia, inversión o provocación según quién la observe.

The New Forest: ensayar una sociedad posible

The New Forest — The Beginning (2013) presenta un modelo de nueva sociedad dentro de un proyecto más amplio de Wunderbaum. En su elaboración participaron el estudio de arquitectura ZUS y el sociólogo Willem Schinkel. La propuesta conectó el teatro con otros conocimientos y con preguntas sobre el futuro colectivo.

Su interés para la creación está en convertir una idea social en una situación observable. Podemos analizar qué reglas organiza una comunidad imaginada, quién puede modificarlas y qué sucede cuando una necesidad individual interrumpe el funcionamiento del conjunto.

Hospital: colaborar también cambia el lenguaje

Hospital reunió a Wunderbaum y Los Angeles Poverty Department. En una entrevista publicada por el Walker Art Center en 2014, Walter Bart explica un proceso de intercambio entre ambos grupos, con improvisaciones y pequeñas escenas que compartían para desarrollar la pieza. La atención sanitaria y la historia de John Malpede formaban parte del material del proyecto.

La entrevista también aborda diferencias en la manera de trabajar y utilizar la ironía. Para quienes organizamos procesos colectivos, abre una cuestión decisiva: un recurso cómico puede tener efectos distintos según la experiencia de quienes participan. Escuchar esa diferencia puede transformar tanto la escena como el método de ensayo.

Stop Acting Now: cuando la voluntad de actuar divide al grupo

Stop Acting Now (2016) es una película de docuficción realizada en colaboración con la directora Mijke de Jong. Su premisa imagina que los integrantes del colectivo dejan de actuar para intervenir directamente en el mundo. Sus diferentes iniciativas y prioridades ponen bajo presión la vida del grupo.

La película ofrece una entrada al conflicto entre intención, medios y efectos. Como espectadores podemos preguntarnos qué entiende cada personaje por una acción útil, qué reconocimiento espera y cómo responde cuando otras personas cuestionan su propuesta.

Qué podemos aprender para nuestros propios proyectos

Improvisar con posiciones concretas

Una investigación social gana fuerza escénica cuando se transforma en necesidades que alguien intenta satisfacer. Podemos empezar por una situación delimitada: compartir un local, distribuir un presupuesto o decidir el uso de una plaza. Cada intérprete necesita algo y dispone de una capacidad distinta para conseguirlo.

Después de improvisar, conviene observar qué acciones modificaron la situación. Interrumpir, abandonar una reunión, ocupar una silla o guardar un documento pueden contar tanto como un argumento. Esta es una propuesta de trabajo propia, inspirada en las preguntas que abre el colectivo.

Dar forma a las voces y sus diferencias

Si un proceso incorpora entrevistas o testimonios, necesitamos establecer cómo llegan a escena. Un documento literal, una paráfrasis y un personaje inventado producen compromisos diferentes con el material. Explicitar esas decisiones ayuda a construir una relación comprensible con participantes y espectadores.

También podemos revisar quién selecciona las voces y qué experiencias quedan fuera. La composición final depende de decisiones de escritura, montaje e interpretación, incluso cuando participan muchas personas en el proceso.

Precisar el lugar del público

Teatro participativo puede nombrar dispositivos muy distintos. Antes de diseñar uno, resulta útil escribir una frase clara: el público observa, responde, se desplaza, conversa o decide. Si toma una decisión, conviene determinar qué consecuencia tendrá dentro de la experiencia.

No todas las obras de Wunderbaum requieren intervención directa del espectador. Para comparar dispositivos puedes continuar con Roger Bernat y el público como material escénico y Ontroerend Goed y las decisiones del público.

Un ejercicio creativo: tres necesidades, un espacio

Esta propuesta original sirve para un taller de escritura, interpretación o dirección. Un centro cultural dispone de una única sala: una persona quiere convertirla en espacio de ensayo, otra necesita un lugar tranquilo para estudiar y una tercera propone alquilarla para financiar el mantenimiento. Las tres tienen razones defendibles.

  1. Preparar: cada participante escribe qué necesita, qué puede ofrecer y qué le resultaría difícil ceder.
  2. Improvisar: el grupo dispone de ocho minutos para acordar un uso del espacio. Una persona externa observa las acciones y los cambios de alianza.
  3. Componer: se seleccionan tres momentos en los que el conflicto cambia de dirección y se organiza una escena breve.
  4. Variar: se repite la escena introduciendo un objeto compartido, como una llave, cuyo control altera las relaciones.
  5. Compartir: quienes observan describen qué vieron y en qué momento cambió su percepción de cada personaje.

La pregunta para seguir trabajando es concreta: ¿qué cambia cuando alguien puede imponer una decisión y qué cambia cuando necesita conseguir la colaboración de los demás? Podemos explorar las respuestas mediante el texto, el espacio, los silencios y la circulación de ese objeto.

Fuentes para ampliar la mirada

Las referencias del artículo proceden de la presentación oficial del colectivo y de sus fichas de proyecto: Looking for Paul, The New Forest — The Beginning y Stop Acting Now, disponibles en wunderbaum.nl. Para Hospital, la referencia es la entrevista de Rachel Jendrzejewski con Walter Bart, Wunderbaum: Healthcare and the Power of Fiction, publicada por el Walker Art Center el 3 de enero de 2014.

Los análisis y el ejercicio de taller de esta entrada son propuestas de Mi Mundo Creativo. No se presentan como declaraciones del colectivo ni como una reproducción de su metodología.

Para compartir en redes

¿Y si el desacuerdo fuera el comienzo de una obra? Wunderbaum convierte las contradicciones de la vida colectiva en material escénico. En Mi Mundo Creativo recorremos cuatro proyectos y proponemos un ejercicio para investigar cómo compartimos un espacio, tomamos decisiones y necesitamos a los demás. ¿Qué conflicto cotidiano llevarías tú a escena?

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